Aprendizaje en el servicio.

Yo elegí la carrera de Educación primaria por una maestra que me marcó de por vida, pues en un día "normal" al salir de clases, se le acercó un joven con una cara de alegría y le dijo:
-"Hola maestra Lupita, ¿cómo ha estado?"
-A lo que la maestra le respondió: "Hola bien, ¿y tú?"
-"¿Se acuerda de mí?"
-"Tu cara me es familiar"
-"Soy Leonardo, fui su alumno en tercero de preescolar"
-"A sí, Leo, que bueno verte, ¿cómo has estado?"
-"Muy bien maestra, acabo de terminar mi carrera y estoy muy contento"
-"Qué felicidad por ti, me da mucho gusto escuchar eso"
-"Gracias a usted me animé a seguir estudiando y ahora soy ingeniero, la recuerdo con mucho cariño maestra y le agradezco todo lo que me enseñó"
-"Me alegra que cumplas tus sueños, no dejes nunca de estudiar y sal adelante"
-"Claro que si maestra, me voy que me están esperando, me dio mucho gusto saludarla, que esté bien, cuídese mucho"
-"Igualmente, Leo, cuídate y sigue adelante."
Esa conversación marcó mi vida por siempre, y en lo más interno de mí pensé: "Algún día me gustaría que me reconozcan así por hacer la diferencia en alguien", y desde ese momento me enfoqué en la docencia.
